Convivencia entre perros y gatos

Convivencia entre perros y gatos

Aunque son muy diferentes entre sí, perros y gatos son animales muy sociales que pueden convivir tranquilamente bajo el mismo techo. Que se odien sin reconciliación es realmente un mito perpetuado por las películas y los programas de televisión. 

 

La realidad es que ambos pueden convivir en paz, pero si no están acostumbrados a la presencia del otro será un gran inconveniente para todos los habitantes del hogar. Para que tus mascotas aprendan a vivir con un nuevo integrante de una especie diferente deben pasar por un proceso de adaptación. 

 

Cuando los cachorros están desarrollando su conducta social, pasan por un periodo de socialización muy importante que ocurre entre las 3 y las 12 semanas de edad en el caso de los perros, y entre las 2 y 9 semanas de edad para los gatos. Aunque éstas conductas son adaptables en cualquier edad, actuar dentro de estos periodos facilita todo el trabajo de educación para la convivencia. 

 

Sigue los siguientes consejos para comenzar con el proceso de adaptación de tu mascota sin importar su edad:

 

  • Cuida el primer acercamiento: La mayoría de las veces es necesario hacer un acercamiento paulatino. Cuando estés por presentar a un perro y un gato por primera vez asegúrate de que sea en un lugar amplio, despejado y preferiblemente con el perro atado. Permite que el gato encuentre un lugar donde ocultarse, puede ser un mueble o debajo de la cama, se esconderá ahí si se siente amenazado. Si el primer encuentro no sale bien puedes guiar a un comportamiento positivo de ambos con un premio o golosinas que les permitan entender que todo está bien y que permanecer en calma es algo bueno. Es un proceso lento que requiere dedicación por lo que aunque quieras rendirte rápidamente debes continuar insistiendo. 

 

  • Atiende a cada uno: Cada especie tiene sus necesidades. Los perros suelen vivir en manadas a diferencia de los gatos que son solitarios y buscan el control total de su hábitat. Así que debes permitir que ellos decidan cómo funcionará su jerarquía y convivencia sin intervenir ni forzarlos. Al principio parecerá que no se llevan bien y que todo son peleas. Cuando entren en conflicto sepáralos con tranquilidad y poco a poco se reducirán los episodios de pelea.

 

  • Usa los juguetes a tu favor: Como dijimos antes, perros y gatos tienen necesidades diferentes, así que no te compliques y busca juguetes específicos para ayudar a calmar a cada uno. Compra varios juguetes que ayuden a bajar los niveles de estrés para evitar un encuentro agresivo. Lo importante es que cada uno sienta que posee su propio espacio, que se sientan cómodos en su territorio sin sentirse amenazados.

 

  • Respeta el ritmo de cada animal: Así como los seres humanos, cada mascota tiene una personalidad y se irán adaptando a medida que avancen con la convivencia en un entorno amigable y de paz. 

 

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