¿Embarazo psicológico en perritas?

¿Embarazo psicológico en perritas?

¿Tu perrita ha empezado a comportarse de manera extraña? Si has notado que cuando te acercas gruñe, acumula comida o juguetes, o simplemente su actitud es otra muy distinta a la normal, podría estar padeciendo un desajuste hormonal, también conocido como embarazo psicológico. 


También conocido como embarazo fantasma, este padecimiento que se caracteriza porque las afectadas imitan los signos físicos y conductuales del estado de gestación, es común en las hembras no esterilizadas, quienes junto con sus dueños suelen sufrir pensando que una camada de cachorros está en camino, para  finalmente darse cuenta de que no era así. 


Los síntomas del embarazo falso o psicológico pueden confundirse con los de otras enfermedades graves, por lo que ante la mínima sospecha lo mejor es acudir al veterinario para que revise a tu mascota. 


En la mayoría de los casos, un embarazo psicológico se detecta entre cuatro y nueve semanas después de que la perrita estuvo en celo, y los síntomas suelen desaparecer entre una y cuatro semanas después de empezar a presentarlos. Algunas razas, como los beagles, 


Se cree que aproximadamente la mitad de todas las perras tendrán un embarazo fantasma en su vida a menos que sean esterilizadas. En algunas razas, como beagles, afgano y dachshund, la probabilidad de padecer embarazos psicológicos es de hasta un 75 %.


Una vez que tu mascota haya tenido un embarazo fantasma, también se vuelve más probable que experimente otros en el futuro, a menos que la esterilices antes de su próximo celo. Pero, ¿Cómo detectar un embarazo psicológico canino?


Es posible que notes que tu perrita actúa de manera maternal. Podría comenzar a anidar, moviendo la ropa de cama para tratar de crear una guarida para ella y sus crías fantasma. También podría comenzar a cavar en un intento por crear un área segura para dar a luz, y a mostrar interés en amamantar, tal vez apegándose a un juguete en particular y actuando de manera protectora con él. Esto puede volverla más agresiva de lo normal, así que ten cuidado si está cerca de niños o de otros perros.


Físicamente, una barriga hinchada y glándulas mamarias agrandadas que producen flujo, e incluso leche, son señales de que está ocurriendo un embarazo psicológico. 


Otros síntomas que pueden confundirse con los que se manifiestan cuando se transita por diversas enfermedades, son la depresión, la inquietud, el vómito, la pérdida de apetito y el letargo en general. A esto nos referimos al decir que siempre es mejor visitar al veterinario para descartar enfermedades de mayor importancia, y mantener a tu mascota con salud. 


Los embarazos psicológicos son un efecto secundario no deseado del ciclo hormonal natural de un perro hembra. A menos de que la esterilices, o quede realmente embarazada, tu perrita estará en celo durante 10 días una vez cada seis meses. Una mascota sana experimenta su primer ciclo de celo cuando tiene entre seis meses y un año de edad. En algunas razas más pequeñas ocurre antes, mientras que las razas más grandes pueden no entrar en celo hasta que tienen alrededor de 18 meses.

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